Este blog empezó siendo algo y se convirtió en una cosa muy distinta.
Porque así como todo en la vida, cambió.
Y creo que fue necesario para que lo pudiera seguir actualizando.
Y esta soy yo cumpliendo 21 años.
Sí, ya mayor de edad en México y en todo el mundo.
Pero, ¿qué es lo que realmente nos convierte en adultos o en alguien maduro?
Mi respuesta aún no la sé, aún no la encuentro, pero creo que tenemos esta vida
para averiguarlo, y tal vez hay que tropezar, equivocarnos, bueno... no tal vez,
estoy segura que es necesario cometer errores para poder aprender y es nuestro
trabajo decidir cómo afrontar ese error, si decidimos aprender de éste o no, si
decidimos dejarnos caer o recuperar las fuerzas para continuar buscando.
Tal vez suframos en el camino, tal vez lloremos, pero tal vez, todo esto valdrá la
pena, porque así como hay dolor, también hay risas, también hay días felices,
hay momentos únicos que nos hacen sentir bien.
No arrepentirse de algo que en su momento te hizo sentir en el cielo, que te hizo
completamente feliz, que te llenó y probablemente fue la mejor época de tu vida.
Jamás te arrepientas de algo así, aunque termine, porque forma parte ya de ti,
da gracias porque pasó, da gracias de todo lo que aprendiste, da gracias.
Hasta ahora lo único que sé es que debes agradecer por cada día, por la más simple
y bella cosa en tu vida, porque todos las tenemos.
Así que ve, comete errores, cáete, levántate, hazlo cuantas veces te sea necesario
pero aprende y cámbialo, si te equivocas, solo tú podrás arreglarlo, nadie lo hará
por ti, APRENDE, y sé feliz, que esta vida no sabemos cuando termina.
Sé feliz, aunque sea por instantes pero sé feliz.
Gracias.
